Alta
sociedad |
Los
señores marqueses están en el salón
de su casa. El marido está haciendo las cuentas y,
de pronto, le dice a su esposa:
- Florinda, podrías aprender a cocinar y nos ahorraríamos
a la cocinera.
La marquesa, impertérrita y algo cáustica,
le responde:
- Pues tú, Carmelo, podrías aprender a follar
y nos ahorraríamos el chófer. |
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